Politica

Waldo Fernández afirma que revisión del T-MEC es una negociación política

El senador con licencia Waldo Fernández aseguró que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha adquirido un fuerte componente político, siendo utilizado por EE. UU. como herramienta de presión comercial.

8 jul 2026, 1:04 p.m.

Waldo Fernández, senador con licencia y aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nuevo León, afirmó que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha trascendido su naturaleza puramente comercial para convertirse en una negociación con un marcado carácter político.

El legislador consideró que el gobierno de Estados Unidos emplea el acuerdo como una estrategia de presión, buscando fortalecer su posición de cara a las próximas negociaciones bilaterales con México. Señaló que las declaraciones emitidas desde el país vecino deben interpretarse como parte de esta táctica y no como decisiones definitivas.

Fernández criticó lo que llamó la “ingenuidad” de algunos actores políticos mexicanos que adoptan visiones fatalistas ante estos escenarios. Subrayó la importancia de comprender la personalidad de figuras como el expresidente Trump y las estrategias inherentes a las negociaciones comerciales internacionales.

El senador con licencia explicó que el envío de mensajes de presión es una dinámica habitual en las conversaciones internacionales, donde cada nación busca mejorar su postura antes de llegar a acuerdos. Mencionó que la postergación de una posible cancelación del T-MEC a diez años, en lugar de seis meses, es una señal de esta estrategia.

Destacó que el principal reto para México radica en mantener una postura estratégica durante las conversaciones, evitando que el debate político interno beneficie la posición negociadora estadounidense. Además, resaltó que los indicadores comerciales recientes muestran un panorama favorable para el país.

Finalmente, Fernández apuntó que México sigue siendo uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos. Por ello, consideró natural que existan estrategias de presión durante el proceso de revisión del acuerdo, reiterando la necesidad de una respuesta estratégica por parte de México.