Foro en Puebla aborda el uso de pantallas en la educación
El gobernador de Puebla y autoridades educativas analizan el impacto de dispositivos digitales en estudiantes.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, junto a la rectora de la BUAP, Lilia Cedillo Ramírez, y el secretario de Educación Pública federal, Mario Delgado Carrillo, lideraron el Foro Regional Centro-Sur titulado "La vida frente a la pantalla". Este evento se centró en los efectos del uso de dispositivos digitales en la educación de niños y jóvenes.
Durante el foro, se discutió la importancia de fortalecer la alfabetización digital y algorítmica, así como la necesidad de establecer mecanismos de apoyo para los estudiantes. Los participantes también abordaron el papel de las plataformas digitales en relación con contenidos violentos y el acoso escolar.
Andrés Morales, representante de la UNESCO en México, enfatizó que la discusión debe ir más allá de limitar el tiempo frente a las pantallas. Propuso que se definan criterios pedagógicos y éticos para el uso de la tecnología en las aulas. Además, sugirió implementar una estrategia de alfabetización digital que incluya a docentes y estudiantes.
Mario Delgado anunció que el gobierno federal está trabajando en un decreto que establecerá nuevas obligaciones para las plataformas digitales, enfocándose en la protección de los estudiantes frente a contenidos nocivos. Durante el foro, se presentaron resultados de una encuesta que reveló diversas dificultades que enfrentan los estudiantes, como problemas de atención y comunicación.
Armenta Mier destacó que el objetivo no es rechazar la tecnología, sino crear condiciones que protejan a los menores. Afirmó que su administración utiliza herramientas tecnológicas en varios sectores, subrayando la importancia de un uso responsable y educativo de estas herramientas.
Cedillo Ramírez coincidió en que las tecnologías ofrecen oportunidades valiosas, pero deben ser acompañadas de orientación sobre sus riesgos. Se propuso también involucrar a padres de familia en los procesos de alfabetización algorítmica y adaptar las regulaciones sobre el uso de celulares a las necesidades de cada comunidad escolar.
